Arte para educar: Inaugura el Centro Cultural para la Infancia Papagayo Azul

 En los años 50, el teatro Astral fue un lugar de encuentro y expresión para los inmigrantes europeos que desde décadas anteriores llegaban a Montevideo. Hoy, los nietos y bisnietos de aquellos viajeros y de todos los uruguayos tendrán un espacio cultural propio, el primero en América Latina destinado exclusivamente a los niños.
Con el apoyo del Programa Huellas de Coca-Cola, se inauguró el Centro Cultural para la infancia Papagayo Azul, un espacio dedicado a la difusión de los valores culturales uruguayos, la diversidad y la participación de los niños, no solo como espectadores sino también como protagonistas y sujetos de la manifestación artística.
El teatro Astral, propiedad de la Asociación Cultural Jaime Zhitlovsky, reabrió al público con instalaciones remodeladas y una gran celebración artística a cargo de los músicos de la Asociación Papagayo Azul, responsable de la gestión de este nuevo Centro Cultural para la Infancia, que fue acompañada por el coro del Colegio Kennedy y el Coro Departamental de Educación Primaria.
El trabajo en conjunto de Papagayo Azul y la Asociación Zhitlovsky es acompañado y apoyado por Coca-Coca, en el marco de su programa Huellas, que apunta al rescate y promoción de la cultura nacional como camino hacia la valorización de la identidad y la diversidad nacionales.
Además, se contó con el apoyo del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, la Intendencia Municipal de Montevideo, el Consejo de Enseñanza Primaria, el Correo Uruguayo, el Centro Cultural del BID, la oficina de Unesco en Uruguay y Unicef.
“La idea es aliarse en una propuesta educativa de calidad para los niños”, explicó Julio Brum, músico y presidente del Papagayo Azul, y el objetivo es “educar desde el arte”. Así, el centro busca “contribuir seria y sostenidamente a generar condiciones duraderas para que nuestra infancia acceda a nivel sensible  e intelectual, a las más variadas propuestas que la potencien como constructora de un destino propio”, subraya la asociación. 
El espacio congregará actividades artísticas para escolares, a través de los proyectos de extensión escolar que ya desarrolla Papagayo Azul desde el año 2004 y funciones de cine, música y teatro para público infantil en general.
Además, de jueves a sábado habrá música popular para los adultos, como forma de financiar la operativa principal.

Por otro lado, el centro se proyecta como un espacio para el intercambio de experiencias a través de conferencias, talleres, seminarios y congresos dirigidos a educadores, familia  y niños que tengan como ejes a la infancia, el arte y la educación. También se creará un archivo de la canción infantil latinoamericana y caribeña, que pondrá a disposición discos y materiales audiovisuales que generalmente no se encuentran en el mercado.
En este sentido, Brum recuerda que Papagayo Azul tiene editado más de 12 discos, que llegan a los socios de la asociación cada tres meses. “Tenemos socios institucionales, como los CAIF, colegios y escuelas, y también socios individuales”. Ellos tendrán la posibilidad de ingresar gratuitamente a los espectáculos y actividades del Centro Cultural para la Infancia. 
“La calidad artística y el trabajo artístico directo y sostenido para y con todos los niños y niñas definen esencialmente esta herramienta llamada Papagayo Azul, que se propone construir más y mejores caminos  para  la diversidad  cultural, el derecho a la expresión propia y a la identidad de nuestras generaciones futuras”.

 

Integrantes de Papagayo Azul junto con Javier Martinez y Juan Carlos Alberte de Coca-Cola.